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sábado, 17 de febrero de 2018

Primera invasión a Afganistán: A 29 años de la campaña

A 29 años del fin de la intervención militar de la Unión Soviética en Afganistán que terminó en derrota y el auge de los talibanes

El 15 de febrero de 1989 Moscú retiró a sus últimas tropas tras reconocer la derrota diez años después de iniciada la guerra. En los años posteriores el país entró en un conflicto civil que se saldó en 1996 con la llegada al poder del grupo extremista


Infobae


Dos soldados soviéticos fuman y se molestan con el fotógrafo, en un puesto de control del aeropuerto de Kabul en 1989

Hace exactamente 29 años la Unión Soviética (URSS) retiró sus últimos soldados de Afganistán tras una década de brutales combates que terminaron en derrota, fortalecieron al grupo extremista de los talibanes y contribuyeron a la caída del gigante comunista casi tres años después.

Las tropas de Moscú habían llegado al país a fines de 1979 y en apoyo del gobierno comunista de Babrak Karmal en Kabul, y de inmediato se vieron envueltas en una ola de protestas y levantamientos en su contra de parte de los afganos organizados principalmente en numerosos movimientos islamistas.


Un técnico de la fuerza aérea soviética descarta en 1989 los cartuchos vacíos de bengalas usadas por los aviones para desviar los misiles antiaéreos guiados por calor


En total, la URSS llegó a sostener una fuerza de unos 100.000 soldados (600.000 participaron en toda la guerra) que reprimieron con violencia a los civiles que creían vinculados a los muyahidines (combatientes de la yihad islámica), lo cual sólo potenció la resistencia en su contra.

La guerra atrajo la atención del mundo y los rebeldes comenzaron a recibir ayuda de los adversarios de los soviéticos: Estados Unidos, China, Pakistán e incluso Irán.


Un cañón antiaéreo operado por muyahidines en la provincia de Paktia, 1986

Se cree un millón de civiles perdieron la vida en una década de conflicto, además de 90.000 muyahidines, 18.000 tropas afganas leales al régimen en Kabul y unos 15.000 soldados soviéticos.

Cuando el 15 de febrero de 1989 Moscú finalmente reconoció la derrota en su objetivo de controlar el país y retiró a sus últimos tropas, el país derivó en una terrible guerra civil que sentó las bases para que los talibanes ("los estudiantes", en pastún), surgidos como un movimiento político ente los muyahidines, tomaran el poder en 1996 autoproclamándose el "Emirato Islámico de Afganistán".


La tripulación de un tanque soviético T-62 observa la destrucción sobre una aldea afgana en la región de Salang

La historia siguiente es más cercana. En 2001 Estados Unidos y sus aliados en la OTAN invadieron y derrocaron al grupo extremista, reavivando la guerra civil que desde entonces sigue sembrando la muerte y destrucción en el país centroasiático.


Un ícono de la guerra: el misil antiaéreo guiado por calor Stinger que los servicios de inteligencia de Estados Unidos proveyeron a los muyahidines. Esta arma les permitió derribar numerosas aeronaves militares soviéticas, especialmente helicópteros


El presidente de los Estados Unidos en ese entonces, Ronald Reagan, recibe a rebeldes afganos en la Casa Blanca en 1982 (Ronald Reagan Presidential Library)


Rebeldes afganos celebran el derribo de un helicóptero Mil Mi-8 de transporte de tropas


Anticuados cazas de fabricación soviética Mig-17 de la fuerza aérea afgana en 1980, en la provincia de Kandahar


Afganos en la cárcel de Pulicharkhi para prisioneros políticos, en Kabul, en enero de 1980 poco después de la llegada al poder de Babrak Karmal


Un grupo de muyahidines en la ciudad de Herat en 1980. En primer plano figura un ex capitán del ejército afgano que desertó para luchar contra los soviéticos


Soldados soviéticos se preparan para cambiar de posición en 1988 (AP)


Una columna de tanques T-62 a mediados de la década de 1980 (AFP)


Otro símbolo de la guerra: el helicóptero de ataque Mil Mi-24 “Hind” protege un convoy que llevaba combustible y comida a Kabul en 1989 (AP)


Veteranos del conflicto y familiares colocan flores en el monumento a los soldados soviéticos caídos en la guerra, el 15 de febrero de 2018 en Kiev, Ucrania

sábado, 15 de abril de 2017

Afganistán: GBU-43 destruyó una vieja red de túneles muyahidines

"La madre de todas las bombas" destruyó un sistema de túneles construido en la época soviética
La GBU-43 dinamitó búnkers y túneles que habían realizado los muyahidines en cuevas tras la invasión soviética de Afganistán en 1979 y que el Estado Islámico desarrolló desde 2015
Infobae



La Unión Soviética invadió Afganistán en 1979

La bomba GBU-43 usada por Estados Unidos en un bombardeo en Nangarhar, en el este de Afganistán, destruyó un complejo de túneles construido por los muyahidines durante la invasión soviética y mejorado por el grupo afiliado al Estado Islámico (ISIS) en el país que había aguantado otros bombardeos.

La principal base del ISIS en el país estaba ubicada en una zona montañosa en la parte más elevada del Valle Momand, en el distrito Achin, donde el grupo se refugiaba en un complejo sistema de túneles y cuevas, explicaron a EFE autoridades de Nangarhar.

Todas las partes del complejo, de unos 300 metros de largo bajo el terreno rocoso y conectado con las laderas de las montañas del valle, quedaron completamente destruidas en el bombardeo, informó este viernes el Centro Gubernamental de Medios e Información.

Zabihullah Zmarai, vicejefe del Consejo Provincial de Nangarhar, indicó a EFE que en esta zona los muyahidines construyeron búnkers y túneles en cuevas tras la invasión soviética de Afganistán en 1979.


Los muyahidines luchaban contra la unión soviética con apoyo estadounidense, abril 1980

Explicó que esos túneles se extienden por el valle y conectan las montañas de lado a lado a través de un intrincado sistema de conexiones.

Sin embargo, en los últimos dos años, cuando el ISIS hizo su aparición en Afganistán, el grupo yihadista construyó otros túneles y expandió y mejoró el antiguo sistema de conductos existente, para hacerlo más resistente a los bombardeos en la zona.

Zmarai, que en varias ocasiones ha formado parte de las operaciones sobre el terreno de las fuerzas afganas, explicó que "las bombas pequeñas no eran capaces de destruir las cuevas del ISIS" al afirmar que la "gran bomba" era la esperanza para acabar con el grupo terrorista.

"La madre de todas las bombas fue usada en Achin contra el ISIS después de que varios bombardeos y ofensivas terrestres de fuerzas afganas y extranjeras no pudieran despejar el área", indicó a EFE el portavoz del gobernador de Nangarhar, Attaullah Khogyanai.

Según el portavoz de la autoridad local, "decenas de ataques con drones contra esta base no habían tenido resultado" y al menos tres operaciones terrestres en los dos últimos años no habían podido despejar la base del ISIS con su estructura complicada.

"Ahora nuestras fuerzas tendrán más fácil manejar la amenaza en esta zona", dijo.

Las palabras de Khogyanai contrastan con la información dada por el Gobierno afgano, que en junio del año pasado afirmó que el ISIS ya no suponía un "desafío" para la seguridad nacional, debido a que ha sido derrotado en gran parte de las áreas en las que permanecía activo en el país.


La “madre de todas las bombas” utilizada contra ISIS en Afganistán

El ataque de ayer se produjo después de que el Gobierno de Afganistán afirmara esta misma semana que el número de insurgentes del ISIS en el país es inferior a 400 y que el año pasado abatió a unos 2.500 miembros del grupo, lo que redujo su presencia a sólo dos de las 34 provincias afganas

También la misión de la OTAN en Afganistán informó la semana pasada de que en los dos últimos años ha reducido a la mitad el número de miembros del grupo terrorista y en más de un 60 % el territorio controlado por el ISIS en el país.

El pasado día 6 un portavoz de la misión "Apoyo Decidido" de la OTAN, el capitán Bill Salvin, aseguró que el ISIS será derrotado en el país asiático durante el próximo año y que el territorio afgano no se convertirá en un lugar "seguro" para los combatientes del grupo terrorista.