lunes, 22 de enero de 2018

Crisis del Beagle: El encuentro de El Plumerillo

Videla-Pinochet: a 40 años de las reuniones que dejaron a la Argentina y Chile al borde de la guerra

En enero de 1978 se encontraron en la base aérea El Plumerillo; diez meses después, con las tropas de ambos países desplegadas en la zona de conflicto, el papa Juan Pablo II evitó el enfrentamiento



Juan Manuel Trenado || LA NACION



Las fotos los mostraron sonrientes. No faltaron los abrazos. Pero toda la serenidad y las supuestas buenas intenciones que mostraban cuando estaban frente a la prensa eran una fachada que ocultaba la tensión puertas adentro.

El 19 de enero de 1978, en plenas dictaduras tanto en la Argentina como en Chile, los presidentes de facto Jorge Rafael Videla y Augusto Pinochet tuvieron una reunión para intentar acercar partes y poner fin al conflicto del Beagle. Fueron doce horas de encuentro en El Plumerillo, Mendoza.


Hubo otra reunión un mes después, en Puerto Montt, que duró 13 horas. Se repitieron buenos augurios en los discursos de ambos. Se habló de hermandad y de lazos de sangre entre ambas naciones. Hasta firmaron un acuerdo para continuar con las negociaciones.

Pero el clima no era el mismo en la intimidad. "El discurso de Pinochet causó desagrado y sorpresa", se escribió en LA NACION tras el cónclave en Chile. Videla, al volver a la Argentina, se reunió con el jefe de la Aramda, el almirante Emilio Eduardo Massera, y analizaron las distintas alternativas en caso de llegar a un desenlace bélico.



Videla lo reconoció años después: "Pinochet me planteó un problema: ¿Qué hacer? ¿Retirarme al frente de mi delegación y romper la posibilidad de una negociación que, más allá de ese discurso inesperado, había quedado plasmada en el documento firmado? Opté por una respuesta de circunstancia sobre la hermandad entre ambos países, la complementariedad comercial. Me pareció lo mejor: no quise romper todo. La comisión que me acompañaba se enojó conmigo; consideró ese discurso como una aflojada. En la Argentina también cayó muy mal: los comandantes se sintieron todos halcones", dijo el represor Videla en el libro Disposición Final.

"El Día D, la Hora H, ya habían sido determinados. La invasión sería el sábado 23 de diciembre. No queríamos que coincidiera con Navidad"
Jorge Rafael Videla, en el libro Disposición Final

Apenas cuatro días después, el ministro de Relaciones Exteriores, vicealmirante Oscar Montes, transmitió un mensaje al pueblo en el que expresó que la Argentina consideraba nulo el laudo arbitral británico que daba lugar al reclamo chileno. Ambos países habían acordado en 1971 que esa sería la vía para resolver el litigio por la delimitación de los espacios marítimos en el extremo sur y, en especial, en el canal de Beagle.

La explicación sobre el rechazo argentino ya la había adelantado el canciller Montes: "La Argentina, asistida por destacados internacionalistas, ha encontrado en el laudo errores de derecho que son inaceptables. No se trata de una posición caprichosa de un mal perdedor".

¿Qué reclamaba la Argentina?

El mismo Montes lo comentó: "El desconocimiento del protocolo de 1893 como instrumento adicional y aclaratorio del tratado de 1881 y el hecho de que se haya fallado sobre zonas que no están comprendidas dentro de la parte cuestionada. Asimismo, puede establecerse que se han cometido errores de carácter histórico y geográfico, como por ejemplo, cuando se determina que el océano Atlántico llega hasta la Isla de los Estados y no hasta el cabo de Hornos".


Augusto Pinochet y Jorge Rafael Videla, el 19 de enero de 1978; se reunieron en El Plumerillo, Mendoza. Foto: LA NACION 

La tensión era tal que, incluso hasta 24 horas antes de la primera reunión, los medios chilenos señalaban que era difícil que se llevara a cabo el encuentro. "Las cancillerías de las dos naciones deben extremar sus esfuerzos para que la entrevista se produzca", publicó el diario La Tercera.

En el encuentro en Mendoza, las medidas de seguridad fueron estrictas en la IV Brigada Aérea de El Plumerillo. Tras la reunión, un comunicado oficial indicó: "Se sentaron las bases para la concreción de un entendimiento que permitirá dar solución a los aspectos de interés común". Y más allá de los semblantes serenos de los mandatarios tras despedirse, los enviados describieron que durante el encuentro pudo verse a los asistentes de los dos países corriendo nerviosos por los pasillos, llevando carpetas y datos para aportar a la fundamentación en la charla.



El diario La Segunda, de Chile, publicó: "Nuestro país está dispuesto a acudir a nuevas instancias jurídicas para aclarar sus derechos. Argentina rehuye tales instancias. En consecuencia, las vías no negociadas que excluyan la posibilidad bélica favorecen a Chile. Las negociaciones directas tienden a favorecer a Argentina. [.] Sobre esta base, el papel más difícil en la reunión le corresponde al presidente chileno".

En la reunión en Puerto Mont un mes después, el dictador Pinochet dijo en su discurso: "Ha quedado taxativamente establecido que las negociaciones no configuran modificación alguna de las posiciones que las partes sostienen con respecto al laudo arbitral en la región. Mi gobierno ratificó en forma oficial y pública que, de acuerdo con los compromisos previstos, la delimitación de las jurisdicciones en esa región quedó refrendada en forma definitiva en la sentencia de Su Majestad Británica. Por lo tanto, las negociaciones a realizar en ningún caso afectarán los derechos que en esa área el laudo reconoció para Chile".

"Llegamos al borde de la navaja. No fuimos a la guerra, pero si hubiéramos entrado en ella no nos habría ido tan mal " 
Augusto Pinochet, en el libro Diálogos con su historia
En los meses siguientes, la escalada de tensión fue más intensa. Ambos países desplegaron sus tropas en las zonas de conflicto. El 20 de diciembre, la Cancillería argentina replicó con dureza una carta de Chile: "Solo reitera conceptos ya conocidos y [.] no satisface las mínimas expectativas que alientan al Gobierno argentino en su propuesta de continuar con las negociaciones".

En el mismo sentido, Videla respondió una carta al entonces presidente de los Estados Unidos, James Carter, en la que transmitía su preocupación: "La persistencia de la actitud chilena es atentatoria a legítimos e irrenunciables derechos argentinos".



Al mismo tiempo, el embajador argentino en las Naciones Unidas, Enrique Ros, presentaba ante el Consejo de Seguridad una nota de carácter urgente en la que acusaba a Chile de emplazar destacamentos militares provistos de artillería en las islas ubicadas en los mares en disputa.

La Argentina estaba dispuesta a la ocupación de las islas Picton, Nueva y Lennox el 22 diciembre de 1978, para luego atacar el territorio chileno. El plan de de batalla ya estaba definido, tal como contó LA NACION en una investigación en 2003.

"Optaron por comenzar el conflicto con Inglaterra, creyendo ganarle muy pronto para enseguida atacar a Chile con toda su fuerza. Fue una equivocación técnica y estratégica"
Augusto Pinochet
A horas de que se desatara la guerra, fue la intervención directa de Juan Pablo II la que impidió el conflicto. El cardenal Antonio Samoré fue designado por el Papa. La Argentina postergó su plan para analizar el pedido de la Iglesia. Y cuando caía la noche, la Junta Militar aceptó la mediación.

La propuesta de Juan Pablo II fue darle la soberanía sobre las islas a Chile, pero le ofrecía una zona marítima común para el comercio de ambos países. La Argentina dejó pasar el plazo y la tensión creció en 1981. Hubo nuevas amenazas y provocaciones.

Fue la Guerra de Malvinas la que desvió la atención de ese conflicto. La posterior llegada de la democracia derivó en el plebiscito convocado por el presidente Raúl Alfonsín . El 82% (10,4 millones de votos contra 2,1) de la población eligió aceptar la propuesta papal. Y el Tratado de Paz y Amistad de noviembre de 1984 le puso fin a más de cien años de conflictos en la zona.

domingo, 21 de enero de 2018

Primera Guerra del Golfo: Las batallas de 1982 (Nota 6)

I Guerra del Golfo Pérsico: 

Fuego en las Colinas: Batallas Iraníes e Iraquíes del otoño de 1982 
Por Tom Cooper & Farzad Bishop 


Parte III (Final)


La primera formación de la Fuerza Aérea Iraquí que alcanzó el frente en la mañana del 7 de Noviembre perdió uno de sus Su-22s, volado por Cap. Raje’ Suleiman, quien fue capturado, antes rápidamente fue tomado prisionero. Diversas otras formaciones de cazabombarderos fueron subsecuentemente forzadas a abortar sus misiones después que Tomcats iraníes fueron detectados al frente de ellos, y en un momento las circunstancias parecieron a los iraquíes tan desesperadas que comenzaron a preparar a algunos de los Mi-25s del Escuadrón No.64 para ataques con armas químicas: solo los fuertes vientos y la lluvia los detuvo de montar tal misión. 

El clima empeoró en los siguiente días, y para mediados de Noviembre, la lucha en tierra se hizo más lenta por el barro. Sin embargo, la IRIAF se las arregló para desplegar uno de sus sitios SAM HAWK cerca del frente, el cual entró en acción en la mañana del 16 Noviembre, instantáneamente derribando uno de cuatro MiG-21s que intentó el bombardeo y ametrallamiento de posiciones iraníes cerca del campo petrolero Bayat. Otro MiG-21 fue reclamado como derribado poco después por un Sidewinder disparado desde un F-4E. Es posible, sin embargo, que estos dos reclamos sean por la misma aeronave, entonces fuentes iraquíes niegan que las unidades que volaron este tipo de aviones de haber sufrido tales pérdidas, ó volado salidas aire-tierra en ese momento. 

Para los siguientes cuatro días, operaciones aéreas fueron interrumpidas por más mal clima, pero el 20 Noviembre, tanto la Fuerza Aérea Iraquí y la IRIAF estaban volando otra vez, y batallas aéreas adicionales se desarrollaron dado que los cazas y helicópteros desde ambos bandos frecuentemente se enfrentaban mientras realizaban misiones aire-tierra. Gracias al mucho mejor equipamiento de las aeronaves iraníes, lo cual ayudó a sus más experimentados y superiormente entrenados pilotos a mantener una buena conciencia situacional en su espacio aéreo simultáneamente usado por grandes números de cazas enemigos, la IRIAF permaneció altamente exitosa: un F-4E derribó un iraquí MiG-23BN usando Sidewinders, mientras F-5Es tuvieron un particularmente exitoso día, derribando un Mi-8 con cañones y un MiG-21 por AIM-9s. 


 
En la mañana del 7 de Noviembre de 1982, F-14As de la IRIAF derribaron un Su-22 perteneciente a una formación que estaba por atacar posiciones iraníes en el teatro de operaciones de Moharram. El Cap. Mohammad Raje' Soleiman de la Fuerza Aérea Iraquí se eyectó con seguridad y fue capturado por los Pasdarans poco después. (Colección del autor) 

Los Generales Iraquíes conocen a los Tomcats iraníes 

Durante la guerra con Irán, para los generales iraquíes la vida dependía de dos factores, ambos de cual tenían que ver con sus superiores: a) llevar a cabo muchas acciones y hacerse también peligrosos para el dictador en Bagdad que los convertía en su blanco, y b) no llevar a cabo muchas acciones hasta parecerse incompetente como líder militar – y convertirse en un blanco por esa razón también. En general, los oficiales iraquíes de alto rango raras veces aparecían cerca del frente: en vez preferían controlar la batalla desde la seguridad de “cuarteles generales de campo,” raramente a menos de 30 ó más kilómetros en la retaguardia. Algunas veces, sin embargo, se algún tour en el frente debía ser hecho, ó la “situación b” podía desarrollarse: esta fue especialmente importante porque en diversos casos era conocido en cual el comandante de campo iraquí deliberadamente distorsionaba la información de inteligencia a sus superiores, y ellos tenían que visitar el frente cada vez que ellos querían ver que estaba pasando en tierra. 

Exactamente uno de tales casos proveyó la fuente del siguiente bien conocido – al menos en Irán e Irak, pero también dentro específico de círculos de militares americanos – y altamente contencioso reclamo desde este período de la guerra: es uno acerca de interceptores de la IRIAF derribando cinco ó seis cazas iraquíes durante un combate de 17 minutos, seguidos por dos Cobras del IRIAA derribando un helicóptero cargando a un general iraquí, y los MiG de escoltas. Esta historia está aún siendo perpetuada en la Internet incluso hoy. 

Pasado el tiempo la historia actual ha sido alterada, corrompida y mal utilizada tantas veces por ambos bandos, que incluso los recuerdos de los antiguos aviadores iraníes e iraquíes no pueden ser confiados en su totalidad. El siguiente recuento ha sido compilado durante una serie de entrevistas con mucho participantes, así como usando reportes de ambos bandos, y pudo consecuentemente ser considerado como la más completa y precisa versión publicado hasta ahora. 

Para el 20 de Noviembre de 1982, las tropas iraquíes en la teatro de operaciones MOHARRAM, en el frente entre Eyn-e Khosh y Musiyan, estaban en situación crítica. Los iraníes se las habían arreglado para capturar diversos e importante campos petroleros, y cortar las principales líneas de comunicación en el área; la Fuerza Aérea Iraquí fue prevenida de intervenir por los interceptores y SAMs de la IRIAF; y los esfuerzos de intervención de la aviación del ejército iraquí finalizaron con sus helicópteros ya sea siendo derribados por cazas y Cobras iraníes, ó siendo detenidos en sus operaciones por fuertes vientos y mal clima. También, el ejército iraquí había sufrido pesadas bajas, incluyendo 3,500 soldados muertos, y el sector entero del frente estaba en peligro de colapsar. Los generales iraquíes pudieron escuchar las primero alegaciones del dictador en Bagdad. Temiendo que las pérdidas podrían estar aproximándose a aquellas sufridas durante en la ofensivas iraníes de primavera de 1982, el My. Gral. Maher Abdul Rashid del Cuerpo de Generales del ejército iraquí y comandante del III Cuerpo de Ejército, y Tte. Gral. Abdul Jabbar Mohsen, vice-comandante del IV Cuerpo y portavoz del ejército, decidieron hacer una gira por el frente y encontrarse con sus comandantes de campo locales. 

En la mañana del 21 de Noviembre de 1982, ambos generales abordaron un helicóptero armado Mi-8, piloteado por el Cap. S. Mousa, el cual fue escoltado por otros dos Mi-8s y un Mi-25 actuando como un explorador. Más adelante, vuelos de cuatro MiG-21s y cuatro MiG-23s estaba proveyendo cobertura superior, y éstas estaban continuamente siendo relevadas por otro vuelos a medida que se quedaban sin combustible durante el lento progreso de la formación hacia Mandali. 


 
Un Mi-8 de la aviación del ejército iraquí visto luciendo el camuflaje estándar aplicado a este tipo en servicio iraquí. Nótese las grandes banderas nacionales iraquíes, usadas para una más fácil identificación luego de muchos incidentes de fuego fratricida. (Colección del autor) 

Cerca de las 10:40hrs, a 12.200m (40,000ft) y a solo ocho kilómetros de la frontera iraní, dos F-4Es de la IRIAF se perfilaban para atacar blancos en Irak, estaban aproximándose a un tanquero Boeing 707-3J9C- escoltado por dos F-14As, liderado por el Cap. M. Khosrodad. Los Tomcats estaban volando un patrón de circuito de carreras cerca del tanquero, con uno de ellos continuamente barriendo el espacio aéreo en el frente con su radar AWG-9. Cerca de las 10:45hrs, justo como el primer Phantom empezó a recibir combustible desde el tanquero, el radar a bordo del F-14A del Cap. Khosrodad adquirió diversos cazas iraquíes aparentemente acercándose desde el oeste y bien dentro del alcance de los misiles AIM-54 de su Tomcat. 

Pese a la orden prevaleciente de no volar dentro de espacio aéreo iraquí ó dejar al tanquero sin protección, el Cap. Khosrodad decidió atacar: ordenó a su alero, cuya aeronave estaba solo armada con Sparrows y Sidewinders, permanecer con el Boeing y los dos Phantoms; entonces el Cap. Khosrodad se dirigió al oeste. 

Trabajando ágilmente, él y su RIO dispararon dos AIM-54As y dos AIM-7E-4s en rápida sucesión, y ambos fueron mayormente complacidos cuando se dieron cuenta que al menos dos de sus contactos de radar desaparecieron en segundos uno del otro: aparentemente, así lo pensaron, habían arruinado ‘otra incursión aérea iraquí’….o así lo pensaron ellos. 

Mientras tanto, si bien su red de radares era supuestamente capaz de seguir una aeronave a hasta 200km bien dentro del espacio aéreo iraní, los iraquíes estaban completamente desprevenidos de los dos Tomcats iraníes en las cercanías. El primer signo de algo estaba yendo equivocado para el Cap. Mousa fue cuando el piloto de uno de los Mi-8s escoltados – el cual estaba volando un par de kilómetros adelante- gritó un alerta sobre que no menos de tres cazas de escolta (ó lo que quedaba de ellos) estaban cayendo desde los cielos envueltos en llamas a su izquierda y derecha, y que el helicóptero llevando generales debería hacer una fuerte maniobra hacia la derecha para evadir los restos que caían. 

Segundos después, también uno de los pilotos de MiG gritó alertas, diciendo que no tenía idea de que los había atacado, pero “fuertemente” sugirió al Mi-8 con los generales a bordo que dejara el área e ¡inmediatamente girara hacia el oeste! Observando los restos de los MiGs derribados cayendo hacia él, el Cap. Mousa estuvo completamente de acuerdo con sus colegas, por lo que giró cerca, y el viaje hacia el frente por parte del My. Gral. Rashid y Tte. Gral. Mohsen terminó antes de realmente comenzar. 

Mientras tanto, después de gastar todos sus misiles de medio y largo alcance para derribar un MiG-21 y dos MiG-23s en un par de segundos, Khosrodad retornó al tanquero y aconsejó a otros F-4s en el área acerca de los cazas iraquíes: su AWG-9 aparentemente nunca detectó a los helicópteros iraquíes los cuales volaban lento y bajo entre las colinas, y muchos kilómetros detrás de los cazas de escolta. Los Phantoms de hecho trataron de intervenir, pero antes de encontrar a los helicópteros – acerca de los cuales ellos no sabían nada después de todo - cayeron sobre una formación de Su-22s de la Fuerza Aérea Iraquí en ruta a un ataque contra tropas terrestres iraníes. Un salvaje combate cercano se desarrolló, y a medida que los pilotos de ambos bandos trataron de deshacerse de sus armas aire-tierra, uno de los Sukhois fue derribado, mientras el resto de las formación iraquí voló hacia el oeste.

La batalla continuó sin los generales iraquíes, y el mismo día, el Cap. Ali “Gravedigger” Shafi también se envolvió en un combate aéreo. Mientras atacaba blindados iraquíes, él fue confrontado un equipo “hunter/killer” de Mi-25 y SA.342L de la aviación del ejército iraquí. Con poco combustible, Shafi y su artillero, el Operador de Armas Ala’i, solo consiguieron disparar dos largas ráfagas desde su cañón de 20mm al Mi-25 antes de tener que romper y retornar a su base sin observar los resultados de su ataque. El Cap. Shafi y el Operador de Armas Ala’i, sin embargo, fueron muertos solo cinco días más tarde, cuando su AH-1J fue derribado por armas antiaéreas iraquíes. 

Para ese momento, la batalla aire-tierra entre los iraquíes y iraníes en el área entre Eyn-e Khosh y Mandali fue terminada para todos los propósitos. Ningún lado pudo ser completamente satisfecho: los iraquíes habían sufrido considerables pérdidas en soldados y equipamiento, y fueron forzados a retroceder desde un número de importante posiciones a lo largo de la frontera. Pero, exitosamente defendieron Mandali. 

Sacrificando al menos dos brigadas de Basij, los iraníes abrieron el frente iraquí, pero entonces su ataque perdió el momentum y no condujo más cerca hacia Bagdad más que nada por la tenaz y amarga resistencia iraquí, incluso si los iraníes estaban esta vez particularmente cerca de alcanzar una seria ruptura. Los iraquíes se las arreglaron para llevar refuerzos desde Bagdad y otras partes del frente, y construir nuevas líneas de defensa, como resultado de dos altamente prometedoras ofensivas iraníes perdieron cualquier chance de éxito, a medida que las fuerzas y material envueltas fueron simplemente insuficientes y estiradas en exceso por las prolongadas batallas de desgaste. 

Ciertamente el más alto liderazgo de ambos bandos fue incapaz de reconocer la importancia y éxito del poder aéreo, incluso si estuvo probado por sí mismo una y otra vez más allá de cualquier duda: consecuentemente, todos los éxitos y sacrificios de los pilotos iraníes e iraquíes fueron otra vez en vano. Habiendo tenido un permiso para desplegar más fuertes reservas blindadas, lo cual pudo haber explotado los gaps en el frente iraquí, el ejército iraní pudo – pese al muy dificultoso terreno y pobres caminos – haber obtenido un decisivo éxito incluso con el escaso apoyo aéreo que la IRIAF/IRIAA pudo ofrecer. Sus soldados estaban altamente motivados, relativamente bien entrenados, y dispuestos a luchar en lo profundo de Irak. Por supuesto, con una IRIAF completamente operacional el ejército iraní pudo haber hecho mucho más. Igualmente, la Fuerza Aérea Iraquí desplegó su ventaja, en vez de siendo limitado a operaciones en pequeña escala en respuesta a las ofensivas iraníes, pudo haber tomado a la infantería enemiga más efectivamente y anulado las operaciones iraníes en mucho menor tiempo. 

Cuales quiera que sean los resultados estratégicos de las dos ofensivas iraníes llevadas a cabo en el otoño de 1982, los resultados del uso del poder aéreo contra los blindados fueron humillantes para decir los menos. No solo que los blindados fueron desplegados principalmente para el apoyo de la lenta infantería, en vez de en fuertes incursiones a través y detrás de las enemigo líneas, sino que los helicópteros de ataque probaron ser excepcionalmente efectivos y ambos el AH-1J y el SA.342L alcanzaron las expectativas de cualquiera de los observadores occidentales, confirmando los resultados de diferente pruebas en tiempos de paz hechas por la NATO. Mientras el ejército americano esperaba un ratio de intercambio de cerca 16:1 para los campos de batalla en Europa Central, los iraníes – quienes usaron las mismas tácticas y helicópteros que el ejército US y el USMC – alcanzaron muchos más altos ratios, de entre 40 y 50:1. 

Los ligeramente blindados helicópteros franceses SA.342L Gazelle fueron típicos representantes de las ideas contemporáneas europeas acerca del uso de helicópteros para guerra antitanque: su obvia vulnerabilidad probaba que estos conceptos estaban parcialmente equivocados. Fue obvio que el Gazelle carecía de blindaje de protección para operaciones en un ambiente de grandes amenazas. De todos modos, sus ATGMs HOT, igual que los TOWs provistos por los americanos y usados por los iraníes, no tenían particulares problemas en destruir tanques de cualquier tipo, sin importar si eran T-55s y T-62s soviéticos, ó M-60A-1s americanos, y Chieftains británicos. Los grandes y poderosos Mi-25s armados con AT-2 obviamente carecía de la precisión necesaria para operaciones antitanque efectivas, pero fueron altamente eficientes en suprimir artillería y defensas anti-aérea enemigas, y consecuentemente pudo ser usado para apoyar a los Gazelles: el concepto alemán oriental de equipos “hunter/killer” equipos fue consecuentemente probado y confirmaron en acción. 


 
Pese a los infinitos rumores acerca de los AIM-54 siendo "saboteados por la CIA" ó por "técnicos de Hughes" durante la Revolución Islámica de 1979 en Irán, el stock de 270 AIM-54s provistos previamente permaneció intacto. Saboteados fueron sólo 18 municiones "listas para usar", en la BAM Khatami (TFB.8). Todos estos fueron subsecuentemente reparados con la ayuda de repuestos y partes compradas clandestinamente desde USA. La flota de F-14 Tomcat de la IRIAF estuvo bien preparada para continuar usando el arma durante toda la guerra contra Irak. Este video muestra a un AIM-54A siendo cargado bajo la estación izquierda de un F-14 iraní. (Autores' Collection) 


Post Data 
El siguiente es conocido ó es lo que puede ser dicho acerca algunos de los oficiales y pilotos envueltos en la lucha entre Irak y Irán en el otoño de 1982, así como de testigos y participantes quien ayudó en investigación que resultó en esta característica. 

- Cap. Aduan Hassan Yassin de la Aviación del Ejército Iraquí voló contra los iraníes hasta 1984. Durante su numerosos misiones de combate con el Mi-25 en 1983, por ejemplo, disparó un total de 22 AT-2 ATGMs, anotando sólo dos derribos – un APC M-113 y un MBT M-60A-1 iraníes, y dañando otro M-60A-1 – primero debido a las debilidades del arma, la cabeza de guerra de cual no era suficientemente poderosa para penetrar el blindaje de los más pesados tanques iraníes. El 14 de Septiembre de 1983, él también reclamó un AH-1J de la IRIAA como destruido por una salva de cohetes no guiados de 57mm. Durante esta ocasión, su Mi-25 fue dañado no menos de nueve veces por fuego iraní. Finalmente, el 17 Julio de 1984, junto con otro piloto de su unidad el huyeron a Siria en dos Mi-25s (los cuales fueron retenidos por los sirios e incluidos en la SyAAF). 

- Cap. S. Mousa de la Aviación del Ejército Iraquí  continuó volando Mi-8s hasta Marzo de 1983, cuando su helicóptero fue derribado sobre posiciones iraníes y fue tomado prisionero de guerra. Fue liberado del cautiverio un par de años después la guerra fue terminada, y subsecuentemente emigró de Irak. 

- Cap. Ahmad Salem de la Fuerza Aérea Iraquí fue condecorado por su éxito contra el helicóptero iraní Cobra y subsecuentemente enviado a Francia donde fue entrenado en los cazas Mirage F.1EQ. Luego durante la guerra, también voló Mirage F.1EQ-5s equipados con AM.39 Exocet en un total de 15 ataques anti-navío contra los tanqueros iraníes cerca de la isla de Khark. A finales de Marzo de 1987, mientras escoltaba un ataque de Su-22 contra las instalaciones petroleras en la isla de Khark, reclamó un F-4E de la IRIAF como derribado usando dos misiles aire-aire R.550 Magic Mk.I. Su carrera como piloto de caza vino a un abrupto fin después su último ataque anti-navío, volado el 15 de Mayo de 1987, durante cual acertó a la fragata USS Stark (FFG-31) de la USN con dos Exocets, causando la muerte de 37 marinos americanos. Pese a su propia protesta y la de sus superiores, fue castigado y puesto bajo observación por los servicios secretos iraquíes, y sintió su vida amenazada lo suficiente como para escapar del régimen iraquí en 1989. 

- Cap. Ralf Geschke de Alemania Oriental continuó asesorando pilotos iraquíes de Mi-25 y lideró uno de los equipos “hunter/killer” de Mi-25 y SA.342L del No.64 Sqn de la Aviación del Ejército Iraquí hasta el 16 de Junio de 1983, cuando se quedó sin suerte, y su Hind fue interceptado por el F-4E volado por Tte. Cnel. Siavash Bayani de la IRIAF, mientras estaba en una misión de entrenamiento cerca de la BAAM Taji, en Irak. El Teniente Coronel Bayani, quien ya había derribado un Mi-25 iraquí en 1980, destruyó al Hind del Cap. Geschke con un disparo de Sidewinder, matando a ambos miembros de la tripulación. 

- My. Jalal Zandi de la IRIAF conocido como un excelente piloto, pero usualmente descrito as “brazen”, continuó su carrera con IRIAF, pese a frecuentes – y duros – desacuerdos con Col. Abbas Baba’ie, un oficial diferentemente descrito como la “mente maestra de la capacidad de la IRIAF para mantener su flota de F-14 intacta”, ó simplemente un “héroe de guerra”. Hay, sin embargo, numerosos pilotos de la antigua IRIAF quienes no solo niegan que Baba’ie incluso calificó alguna vez para los F-14s, sino también se rehúsan abiertamente incluso a mencionar su nombre, la mayoría probable porque de su cooperación cercana con el régimen clerical en Teherán. Zandi sobrevivió todas sus diferencias con Baba’ie, y numerosos batallas aéreas con Fuerza Aérea Iraquí, para reclamar un total de nueve derribos confirmaron (a través examen con documentos liberados de acuerdo inteligencia US a una pregunta de FOIA) y dos ó tres probables derribos. Es posible que haya obtenido entre once y 12 victorias aire-aire, de ese modo convirtiéndose el más exitoso piloto de F-14-Tomcat de toda la historia, y ciertamente el principal as de la IRIAF. Se retiró solo un par de años atrás con el rango de Teniente General, pero falleció en un accidente de automóvil, en 2001. 

- My. Shahram Rostami de la IRIAF también continuó una exitosa carrera, durante cual el voló no solo F-4 Phantom IIs, sino también - mayormente - F-14A Tomcats, reclamando diversos derribos aire-aire asimismo. ya en Diciembre de 1982, por ejemplo, él derribó un MiG-25RB iraquí que operaba a más de 60,000ft y Mach 2.1 sobre el Golfo Pérsico, usando a solo misil AIM-54A disparado de una distancia de más de 70km. Más tarde se convirtió en el vice-comandante de la IRIAF. Pese a muchos méritos y virtudes, nunca realmente alcanzó los más altos cargos en la IRIAF, y eventualmente emigró de Irán. 

Muchos otros pilotos y oficiales iraníes e iraquíes los cuales participaron en estas batallas no sobrevivieron la guerra, mientras la mayoría de los sobrevivientes fueron mientras tanto forzados a dejar sus países. Todo ellos acuerdan con este relato, incluso si pocos detalles de disputas específicas se brinda aquí. Las lecciones que ellos aprendieron en estas batallas sangrientas fue ampliamente ignorados por el público por diferentes razones. En la esperanza que estas altamente valiosos recuerdos sean salvados de esta manera, los autores de esta artículo desean agradecer y expresar gratitud a todos aquellos quienes proveyeron ayuda y consejo, especialmente “Al último de los primeros” – garantizando un estricto entendimiento que, excepto en ciertos casos, los individuos no serán nombrados. 


 
Una foto de los días dorados - y un documento histórico. Esta fotografía tomada en Julio de 1977, muestra al en esa época Tte. Pro. Abbas Baba'ie (fila trasera, primero de la izquierda). Si esto es cierto, entonces Abbas Baba'ie fue obviamente uno de los primeros pilotos iraníes calificados para volar el Tomcat. (IIAF-Association via Autores) 


Fuentes y Bibliografía 
Si bien repetidamente preguntó a esta tópico no estamos listos para revelar cualquier nombre de (o que directamente apunten hacia ellos) testigos y participantes envolvió en investigación relacionado a esta artículo. Esta es una medida necesaria por diversas razones. Estamos prevenidos que esto permite a un número de personas criticar nuestro trabajo (usualmente de manera feroz), incluso a ofendernos personalmente, pero consideramos la privacidad y seguridad personal de nuestras fuentes como intocable. 

De documentos escritos liberados a través de la requisitoria de FOIA, el más usado fue SPEARTIP 014-90. 

Sin intención de ofender a nadie, pero considerando la obvio necesidad de informar, y con la grandemente apreciada ayuda de Mr. Scott “Budha” Barnes, piloto retirado de AH-1 del ejército americano, hemos reconstruido el aproximado flujo de dispersión de la historia acerca una Mi-24 iraquí usando un AT-6 para derribar un F-4 Phantom de la IRIAF en diferentes publicaciones: 

- 27 de Octubre de 1982: el magazine “Baghdad Observer”, publica (en p.4) el reporte “Day of the Helicopter Gunship”, afirmando que un Mi-25 Hind iraquí había derribado a un F-4 Phantom iraní, al norte del área de “Eyn Khosh”. El reporte más adelante afirmó que los soviéticos habían traído un especialmente preparado Mi-24 Hind con la próximo generación de mayor alcance ATGM AT-6 Spiral, que fue ensayado en el modo aire-aire. 

- 28 Octubre de 1982: FBIS cita reportes del Baghdad Observer en “Communiqué” No.885, FBIS-MEA-82-209, p.E2 

- Mayo 1984: el mismo reclamo es citado en ”Hind, Overpowering or Overrated”, Air International, p.252 

- 1986: ”Anti-tank Helicopters”, por Stincluso J. Zaloga & George Balin, p.36 

- 1988: ”Advanced Combat Helicopters, Evolving Roles”, Motorbooks International, p.10 

- 1988: “Weapons y Tactics de the Soviet Army”, por David C. Isby, Jane’s, 2nd Edition, p.442 

- 1988: ”Soviet Helicopters”, por John Everett-Heath, Jane’s, 2nd Edition, p.131 

-  Junio de 1989: Mr. Marat Nikolaevich Tishenko, entonces jefe diseñador para la Oficina de Diseños de Mil, confirmó este reclamo en el 1989 Paris Air Show, y en una entrevista personal al Sr. Barnes, en Miami, en Febrero 1992. 

- Septiembre de 1989: ”Russian Round-Up”, por John Fricker, Air International, p.131 

- Enero 1990: ”Recent Soviet Rotary-wing Revelations”, por John Fricker, p.19 

- Octubre/Noviembre de 1990: ”Iraq’s Rotary Assets”, parte 1, por Yossef Bodansky, Defense Helicopter World Vol. 9/No.5, p.24 

- Octubre de 1992: ”Gallery of Middle East Airpower”, por John W. R. Taylor & Kenneth Munson, Air Force Magazine, p.68-69 

- 2001: "Mil Mi-24 Hind; Atack Helicóptero", por Yefim Gordon, Airlife Publishing, p.70 

- Febrero 2001: ”Fighter vs. Helicopter Air Combat”, por Scott Reynolds, Air International, p.111 


Apéndice I 

Historia de las formaciones blindadas del CGRI 

Las primeras unidades blindadas de los Cuerpos de los Guardias de la Revolución Islámica (CGRI) fueron equipados casi exclusivamente con MBTs y APCs capturados a Irak, específicamente: 

- 160 vehículos capturados durante la Operación "Samene-al-Aeme" (rompimientos del sitio a Abadan), en Septiembre de 1981 
- 170 vehículos (incluyendo 100 MBTs y 70 APCs) capturados durante la Operación "Tarigh al-Qods" (liberación de Bostan), en Noviembre de 1981 
- 320 vehículos (incluyendo 150 MBTs y 170 APCs) capturados durante la Operación Fath-ul-Mobin (en el frente oriental de Dezful y cercano a Shush), en Marzo de 1982 
- 105 vehículos capturados durante la Operación Bait al-Mugaddas (liberación de Khorramshahr), en Abril 1982. 

Durante las primeras etapas de la guerra el ejército iraquí y el IRIA estaban prácticamente usando equipo similar, incluyendo BMP-1s, BTR-50s y BTR-60s; sin embargo, sólo los BTR-60s estaban realmente operacionales con el Ejército Iraní, mientras que los otros vehículos estaban almacenados. El IRIA fue principalmente usando equipamiento occidental, y primero tuvo que desarrollar una infraestructura para mantener y desarrollar el montón de MBTs y APCs capturados. 

Fue principalmente por tales razones que los MBTs iraquíes capturados durante el primer año de la guerra estaban usualmente desprovistos de sus ametralladoras pesadas sino de otro modo dejados donde se los encontró, para más tarde se llevados por compañías de recuperación. Algunas veces las tropas locales del IRIA también tratarían de usar tanques capturados como artillería estática. 

La situación comenzó a cambiar en Septiembre de 1981, cuando los iraníes capturaron unos 160 vehículos intactos de la 3ra División Blindada iraquí (incluyendo 6AB y 8MB), cuando esta fue despedazada en la orilla oriental del río Karoun. Estos vehículos, y extensivo apoyo de los servicios técnicos del IRIA, permitió al CGRI establecer un batallón mecanizado, con un personal de unos 200, operando un total de diez MBTs y 35 APCs. Esta unidad exitosamente participó en la Ofensiva Tarigh al-Qods, en Noviembre de 1981, resultando en la liberación de Bostan y la captura de incluso más equipamiento iraquí, incluyendo 170 MBTs y APCs. 

El batallón blindado CGRI fue consecuentemente expandida en la 30 Brigada Blindada del CGRI. Esta formación fue ágilmente entrenado y listos para participar en la próxima operación a gran escala, Fath ul-Mobin, en Marzo de 1982, cuando unos 330 vehículos blindados iraquíes fueron capturados. Incluso, para Abril 1982, el CGRI operaba un total de algunos 500 T-54/55s y varios APCs capturados del ejército iraquí. Estos fueron luego reforzados por una adición de 100 IFVs BMP-1, tomados de los almacenes del IRIA. La mayoría de estos vehículos fueron concentrados en el nuevamente establecida 30ra. División Blindada del CGRI. Esta unidad consistió de cuatro grupos de batalla y un simple grupo de apoyo. 

Para facilitar el entrenamiento y operaciones de la nueva división, instalaciones de entrenamiento y mantenimiento fueron montadas en Khuzestan, permitiéndole convertirse en operacional en casi un mes y comenzar la Operación Beith al-Mugaddas con un total de unos 400 MBTs y APCs en servicio. Esta unidad es conocido que sufrió unos 300 muertos en acción durante liberación de Khorramshahr, y incluso más extensivas bajas durante la primera ofensiva iraní sobre Basora, la Operación Ramadhan. 


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© Traducción EMcL (2006)

sábado, 20 de enero de 2018

Guerra del Paraguay: Las donaciones de las damas paraguayas a la causa

La olvidada historia de las mujeres que donaron sus joyas para financiar al ejército de Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza

Más de 5000 mujeres donaron sus alhajas para "aumentar los elementos bélicos de la heroica defensa de la patria" en la sangrienta guerra que enfrentó a Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay entre 1865 y 1870
La Nación


Las mujeres de la alta sociedad concurrieron a la entrega oficial de las joyas y "Libro de oro" en 1867. (Foto: El Centinela/Colección CAV/Museo del Barro). Foto: LA NACION

Mil mujeres se reunieron hace 150 años frente a lo que hoy es la Catedral Metropolitana de Asunción.

Su objetivo era votar por la creación de una serie de comisiones regionales encargadas de recolectar las donaciones de joyas y alhajas de mujeres de todo Paraguay, destinadas a "aumentar los elementos bélicos de la heroica defensa de la patria", según actas de la época.

Esta reunión del 24 de febrero de 1867 es considerada la primera asamblea femenina de Sudamérica y la razón por la que Paraguay festeja el Día de la Mujer en una fecha distinta al 8 de marzo.


Pero también es el origen de lo que se conoce como el ejército de retaguardia de Paraguay durante la Guerra de la Triple Alianza, el enfrentamiento internacional más sangriento de la historia de América Latina.

En los cinco años de guerra que enfrentaron a Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay, entre 200.000 y 300.000 paraguayos murieron, al menos la mitad de su población.


Entregar sus joyas para financiar el ejército fue el primer gran paso que ellas dieron en lo que terminaría siendo "el país de las mujeres".

El "Libro de oro"


Durante cinco meses, ciudad por ciudad, más de 5.000 mujeres entregaron lo más preciado que tenían: aros y peinetas de oro, collares de coral, anillos y prendedores de diamantes, relojes de bolsillo, vajilla con incrustaciones en piedra, espuelas de plata.


El "Libro de oro" tiene una cobertura con grabados en oro, un delicado trabajo de orfebrería anónimo. (Foto: Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay). Foto: LA NACION

Algunas lo hicieron convencidas con la causa nacional, en apoyo a la guerra que había desatado su presidente, el mariscal Francisco Solano López, al invadir Brasil por diferencias geopolíticas en 1864 y que, un año después, se convertiría en un conflicto transnacional imposible de ganar para Paraguay.

Otras mujeres, en cambio, fueron coaccionadas a entregar las joyas y reliquias familiares que con orgullo vestían a diario, tal como indicaba la tradición local de la época.

Pero todas ellas quedaron inmortalizadas como "las hijas de la patria" en el llamado "Libro de oro", un volumen que detalla el nombre, a veces el apellido y siempre el lugar de residencia de cada donante.


Francisco Solano López fue presidente de Paraguay desde 1862 hasta su muerte, en 1870.. Foto: LA NACION

Se trata de un ejemplar de 10 kilos, con 96 páginas y una cobertura con grabados en oro, que fue entregado el 8 de septiembre de 1867 junto con todas las joyas para Solano López.

"El 'Libro de oro' es invaluable, es una reliquia que representa la voluntad de un pueblo por sobrevivir", Fernando Griffith, ministro de la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay, sobre el texto que el mes pasado se expuso por primera vez al público general en el Archivo Nacional de Asunción.

"Por ahora no tenemos el dato preciso de cuántas mujeres donaron ni del valor de las joyas", le dice a BBC Mundo Vicente Arrúa Ávalos, director del Archivo Nacional de Asunción.

Sin embargo, como el texto iba acompañado de otros tres volúmenes que contienen el inventario completo de qué donó cada paraguaya, pronto los historiadores podrán desentrañar algunos de los misterios que lo rodean.

¿Qué pasó con las joyas?

Existen muchas teorías sobre qué hizo Solano López con las joyas.

En algunos libros de historia se afirma que el presidente mandó a acuñar monedas de oro para efectivamente financiar al ejército.

También están los que sostienen que usó la donación para forjarse una espada de puño y vaina de oro sólido, adornados con piedras preciosas.

Incluso hay quienes aseguran que las joyas fueron a engrosar las arcas de la compañera del mariscal, la irlandesa Elisa Lynch.

En cualquier caso, la historiadora paraguaya Mary Monte de López Moreira le dice a BBC Mundo que es imposible que las joyas pudieran haber sido comercializadas para comprar armas debido al bloqueo que poco después sufriría el país.


El "Libro de oro" fue digitalizado por completo el mismo día en que llegó al Archivo Nacional de Asunción. (Foto: Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay). Foto: LA NACION

Por su parte, Arrúa Ávalos afirma que todo esto es anecdótico porque "el objetivo principal de la donación era simbólico: demostrar la fidelidad a la patria".

En este sentido, sobre la fecha de la donación, Solano López escribió: "La solicitud del bello sexo para usar los colores nacionales en lugar de sus joyas y alhajas durante la guerra es eminentemente patriótica".

"Pero ?continuó? no considero que la mujer paraguaya, que tantas pruebas ha dado de su amor a la patria, necesite hacer ostentación externa de los colores que lleva impreso en su corazón ni veo por qué ha de renunciar al uso de sus joyas".

Lo cierto es que si esas joyas estaban aún en Asunción en 1869, cuando los ejércitos de Argentina, Brasil y Uruguay invadieron la capital, es muy probable que se convirtieran en botín de guerra.


La Guerra de la Triple Alianza que enfrentó a Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay se extendió entre 1865 y 1870.. Foto: LA NACION

"Se llevaron las rejas de las ventanas, las tejas de los techos, las tumbas de los cementerios... Se llevaron todo lo que pudieron", cuenta Monte de López Moreira.

De hecho, el propio "Libro de oro" estuvo en manos del gobierno brasileño hasta 1975, cuando fue devuelto a Paraguay.

Arrúa Ávalos cuenta que por 42 años el libro estuvo en el palacio de gobierno, donde se lo conservó en óptimas condiciones, pero inaccesible para historiadores y público. Desde su entrega al Archivo Nacional de Asunción, en septiembre pasado, se encuentra escaneado y disponible online.

Heroínas anónimas


La donación de joyas es apenas uno de los tantos roles que asumieron las mujeres paraguayas durante la Guerra de la Triple Alianza.

"Los primeros registros de mujeres luchando son de diciembre de 1868", le cuenta a BBC Mundo el historiador paraguayo Fabián Chamorro.

Pero desde un principio, agrega Monte de López Moreira, las mujeres trabajaron la tierra para suministrar el alimento a los soldados y participaron como enfermeras, lavanderas y cocineras en los campos de batalla.

"Encontré registros de algunas mujeres que iban hasta el campo enemigo, le sacaban los uniformes a los caídos, los lavaban y adaptaban para los soldados paraguayos", explica la historiadora.

Por su parte, Arrúa Ávalos afirma que, "a pesar de que la donación de joyas resuena como la máxima expresión de patriotismo", además hicieron cuantiosas entregas de comida, ropa y aguardiente, por citar algunos ejemplos.

También fueron ellas las que tuvieron la difícil tarea de reconstruir el país al terminar la guerra, en 1870.


Hombres y mujeres, niños y ancianos terminaron peleando por Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza. (Foto: Gregorio Cáceres/Semanario Cabichuí/Colección Hemeroteca Carlos A. López/Biblioteca Nacional). Foto: LA NACION

Según los registros historiográficos más aceptados, 80% de los paraguayos que murieron durante el conflicto eran hombres. Ellas, entonces, se encargaron de plantar la tierra y faenar, pero también de otras tareas como comercializar y estivar en el puerto.

Y, por supuesto, debieron repoblar el país en tiempos en que había cuatro mujeres por cada varón y hasta la pareja se compartía.

Incluso, en algunas regiones de Paraguay, la proporción llegaría a ser de 20 a uno, lo cual provocó el apodo coloquial del "país de las mujeres".

No obstante, estas mujeres permanecen como heroínas anónimas. Para ellas no hay estatuas con sus rostros ni calles o plazas con sus nombres.

En palabras de Chamorro: "En un país reconstruido por mujeres, nuestra historia no las recuerda".